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[Jota] `El capitalismo está acabado, lo hemos hundido con los 8 discos anteriores de Los planetas´

J y Banin

La guitarra española se inventa en Andalucìa, a partir de ahí la música popular experimenta un cambio drástico. El rock mantiene la afinación que se estableció para el flamenco. El rock es un palo flamenco. El público cree que es pop pero son canciones [d]e la cultura andaluza de siglos. La diferencia entre el flamenco y las músicas populares europeas está en un acorde. La leyenda del espacio eran emociones demasiado profundas, eso no es popular en este periodo, la gente no tiene tiempo para investigar. La idea posesiva del amor es una imposición del sistema. Crowley es uno de los mayores poetas de la historia. El capitalismo está acabado, lo hemos hundido con los 8 discos anteriores de Los planetas. El modelo capitalista está dando sus últimos coletazos con Trump, Le Pen y Rajoy, ejemplos de cómo el sistema intenta mantenerse a la desesperada. Es como la caída del imperio romano: Donald Trump [Donaldo El trampas] es el Nerón de nuestro tiempo, el que va a incendiar Roma. El indie fué la única cultura de resistencia en los 90, un movimiento que se organiza fuera del círculo d[e] las multis, es como una zona temporalmente autónoma, en cuanto el poder detecta su existencia la absorbe. España es el único país del mundo en que el indie se ha consolidado, en el resto de países la escena alternativa sigue siendo marginal mientras que aquí ha ocupado el espacio del mainstream. El trap es contracultura viv[a]. El hip hop es rock pero el rock tiene que evolucionar con el cambio tecnológico, que es como nació, de la mano de vinilo, guitarra eléctrica y ampli, de lo contrario se convertirá en música muerta, como el jazz

Juan Ramón R`guez Cervilla (Los planetas, Grupo de expertos solynieve) en Mondosonoro


[Cultura inquieta/Charco 2015] Motorizaciones planetocrepusculares

Los planetas 28

La plaza de toros getafense volvió a ser testigo de artistas y conciertos variados para volver a completar otra más que molona jornada de un festival veraniego que va ganando muchos enteros. El exótico y dulce bizarrismo de Pedrina y río, Camila Moreno con su intimismo apañado, la pausa cantautoril filotropicalizada de Little Jesus, el cantautorismo incisivo y protestatario prorockero de Nacho Vegas y un pintón poperismo panamericano a cargo del original Gepe precedieron al espléndido bolo de El mató a un policía motorizado, que desplegó un más que correcto y pintón estilo propio con fases de recogimiento shoegazer premium. No faltó ni falló la gloriosa dupla dinásticoescórpica Chica de oro y Mujeres bellas y fuertes.

El mató a un policía motorizado 6

Como dijo Savage, la emoción destilada es la esencia del pop. A J, Florent, Eric, Banin y Checopolaco (Los planetas, indiscutibles cabezas de cartel y la banda nacional aún en su vigencia de más importante e influyente) se les ve más en plena forma que nunca derrochando una segunda juventud envidiable y revitalizada haciendo sonar sus canciones de manera contundente y mágica. Melodías pluscuamperfectas sacando todo el bravío que llevan dentro. El movimiento se demuestra andando y de qué manera. Los granadinos surfearon todo su arte a través de una actuación magnísima dejándose llevar en sus melomanías a través de 17 cortes a lo largo y ancho de todos sus palos, desde la más reciente etapa filoflamenca hasta su invencible noise pop (noventero) shoegaze que siguen abanderando liderísimos.

Sentimientos puros desde las entrañas, un acontecimiento montañorusístico a través de toda la amplia gama planetera. Brillando en fases de contemplación y religiosidad [Ya no me asomo a la reja, Corrientes circulares en el tiempo o el momentazo mayúsculo de Toxicosmos («Y estallan los sentidos en colores aún por inventar»)] y mala leche himnaria (El duendecillo verde) hasta ráfagas legendarias (La caja del diablo, Segundo premio, De viaje), sin pasar por alto atractivísimas composiciones (Alegrías del incendio, Romance de Juan de Osuna). En lides colaboracionistas La bien querida se aderezó con gracejo para No sé cómo te atreves y si casi una semana antes en Benicasim nos deleitaran con la colaboración de Mendieta, en éste caso sería Santiago motorizado el elegido para enriquecer Un buen día, devolviendo “el favor” de la previa colaboración Jotil con los pibes platenses.

Tan en su salsa estaban que aún no previsto en su setlist nos hicieron gozar con un bis ingredientado con la mala baba y flamenquería de Reunión en la cumbre y el himno generacional Pesadilla en el parque de atracciones, una de ésas canciones que lo explican casi todo intravenándose desde el primer play o directazo irreversiblemente en la banda sonora de tu vida.

Joe Crepúsculo 7

Joe Crepúsculo a pecho descubierto, calzón quitao y tumba abierta hasta se arrojó con una versión de Maricas (Los Punsetes) de nuevo con un Nacho Vigalondo entregadísimo en sus locuelas danzas y algunos amiguetes juerguenses más presentando nueva cremita (Nuevos misterios) y una selecta selección de sus electrochispeantes hits de siempre.

En suma, una buena selección musical coronada por un triplete final jugosísimo. La nota negativa: limitar la libertad de movimiento de los profesionales de la prensa. No tiene ningún sentido. Dejar entrar y salir del recinto libremente no es un lujo, que uno viene de la miel sobre hojuelas del mágico y toropoderoso FIB y de los cremosones Tomavistas y Sansan dónde no nos pusieron ninguna pega, sino todo lo contrario. Si me apetece volver al coche a comer y/o beber algo o por alguna otra cosa que necesite y pueda haber olvidado y volver a la zona de conciertos es tan de cajón como legítimo. Sería un pasteleo inerte no señalarlo, por lo demás una organización muy buena llena de currantes y sin ningún incidente a lamentar.

Fotografía: Alfonso Vega


[Los planetas] El retorno del rey

Dobles fatigas

El arte alimenta el alma y estas 4 jugosísimas porciones vuelven a cumplir dicho cometido. Para los que llevamos más de una década escuchándolos y admirándolos y aunque sean 17 minutos y pico de pequeña dosis epera a modo de aperitivo planetófilo sacia casi como el menú completo de un largo. Tras cremosones proyectos paralelos y un lustro después Los planetas, el más grande e influyente grupo de la historia de la música en castellano ha vuelto a las tablas. Como leí cierta vez a un artista flamenco «el purismo es para nazis». Pues eso, el filtro planetario al folclor andaluz más arraigado no hace más que enriquecerlo y magnanimizarlo. J y los suyos siempre aportan cositas buenas encaren el género que encaren. La inmortal banda granaína transmite sentimientos tan grandes como ser del Atleti, esferas y órbitas casi inexplicables, ininteligibles, algo que hay que mamar y que no admite vuelta atrás.

A la espera de su próximo disco grande (seguro que muy grande ya sea en la estela de Pop o La leyenda del espacio) y tras más de 2 y de 3 escuchas y destilaciones sirve como manifiesto músicoideológico 100% planetense. Una brújula sonora que nos prepara y guía hacia la próxima obra de los andaluces.

El duendecillo verde. «Tu cara anuncia tu patético final»

Entre los 5 temazos de lo que va de año. La Pesadilla en el parque de atracciones [mi himno generacional por excelencia desde hace añazos] de la segunda década del siglo 21. Ideal para dedicársela a ésos jefes paletines fascistoides responsables de trabajuchos de mierda que más de uno hemos tenido que padecer. También perfecta para petarlo en la ducha, antes de salir de juerga o en un festival/concierto rodeado de buena gente con un gusto musical exquisito.

Motores de combustión. «Sonreías y me sentía en el cielo otra vez»

Sonoridad elefantiásica, solemnidad cósmica filosemanobusera, ráfagas reminiscenciantes de Señora de las alturas. Va experimentando un crescendo metafísico que la va abrigando de una grandeza a la altura de composiciones inmortales como La copa de Europa, La caja del diablo o el tiento leyendoespacial de El canto del bute.

Estadística. «De 100 dificultades que el amor tiene tengo yo superadas 99 y aun así tú no me quieres»

Baladón costumbrista cósmicoflamencoide. Otro ejemplar arsenal de quejíos y lamentos que sólo la voz de J sabe quebrar al fundirse con la maestría de Florent, el acompañamiento imprescindible de Eric, el buen hacer de Banin y las ganas y el talento de Checopolaco.

Heroína (bulerías de El torta). «Por ti puedo escuchar la luna, entender la noche»

Pena penita pena made in Planetas, dándole ésa dignidad, heroicidad y novelería a desgracias propias y ajenas. En la estela cósmicotrascendental de Santos que yo te pinté, Segundo premio o de nuevo El canto del bute. Texturas iniciáticas mágicas, casi irreales. Fragmentos que se resquebrajan como en sus enormes colaboraciones con Enrique Morente. Junto a Motores y Estadística completa el tríptico jondo sentío doblefatiguense que de momento nos calma el ansia e igualmente nos deja con ganas de más.


[Previa Los planetas] Retomando órbitas

Planetas

5 años de silencio y proyectos paralelos varios (Los pilotos y Grupo de expertos solynieve) han sembrado una expectación brutal que allana el camino para volver a salir por la puerta grande. J, Florent, Eric, Banin y Julián presentarán su sentío EP Dobles fatigas que como pincela su propio sello surfea entre «spacerock, indiepop [y] psicodelia jonda» (El segell del Primavera).

Ése primer beso y ésa primera relación sexual con la chica que te gusta, el gol que le da a tu equipo la Copa de Europa, que te toque un buen pellizco en la lotería, una buena desconexión en una calita desierta… un concierto de Los planetas también está en El olimpo de éstas sensaciones. No estás ante un simple bolo, se trata de todo un acontecimiento, melomanía pura, la sensación de estar viviendo algo histórico, verdaderamente decisivo, improntante, irreversible.

Tras su primera parada en Granada la madrileña sala But será la encargada de acoger tan magno acto en el que el combo andaluz desplegará a buen seguro artillería pesada de su indiscutible y consagrada carrera a través de caviar beluga sónico pop, noise, shoegaze, psicodelia y cosmicidad filoflamenca. Han vuelto y no tienen nada que demostrar salvo que siguen teniendo la capacidad de facturar himnos generacionales desde la primera escucha. El viaje continúa, la leyenda también.