[Napoleón solo] Claroscuros bonapartistas

Ns portada

«Si intentas hacer un disco para llegar a algún sitio en concreto esa idea te mata, se vuelve en tu contra y terminas en el lado contrario de dónde querías. Sólo la idea de convertir a[l grupo] en algo fácil o digerible nos hubiera llevado directamente al traste» (Neuman).

Alonso, José y el resto de Napoleones se/te sacuden con decisión y sin fisuras por terrenos angulosos y de fragilidad nocturna. Dan un volantazo a su primigenio estilo pop radiante enfilando una aventura conceptual incardinada a través de un ser/ente puramente inventado. «Queríamos hacer un homenaje [a]l revés. Poner la inspiración en boca de un señor que no conocimos. Un [tributo] paranormal». Una apuesta valiente, todo un viaje. Ritmos embrionarios, adentrativo, sentío, críptico y reptante por momentos, atmosférico. Una de esas selecciones de temas que van haciéndose grandes. La luminosa Yuliana, Juliana y el conseguidísimo gracejo de Emilia y Pepe nos conceden un “respiro” al detenernos en 2 licencias cancioneras dentro de la trabajada porosidad del álbum.

«Cruzando la diagonal de todo lo que esperabas, dando esquinazo a lo que se considera normal, a 6 grados de desesperación de lo que pudo haber sido, justo en ese punto se alzan» (Marta Terrasa). Esto no es Izal o Dorian que te lo dan bien mascadito, aquí las capas se van desplegando a cada escucha destapando detalles y mostrando selectos pasajes de misticismo y magia. Los granadinos despliegan todo un pluriverso «centelleante». El trabajo «resuena en tu cabeza con un eco especial [,] como si te hubieras enfundado una escafandra. Con coros que dejan polvo de estrellas. Creaciones difíciles de atrapar, sonidos que desarman [produciendo] hormigueo emocional. Caminas sobre territorio virgen, nada está establecido con anterioridad. Las canciones caminan a partir de su idea [, de] su big bang» (Ángel Carmona).

Un tercer largo que deja poso instantáneo destilando romanticismo y exigiendo atención para dejarse envolver sin prejuicios zambulléndose en una propuesta originalísima y exquisita. Provoca ejercitar el músculo de la melomanía al ser todo un ofrecimiento interesantísimo. Su álbum más experimental hasta la fecha, arrojado, un decálogo napoleónico que me reminiscencia a las ráfagas de El canto del bute, tema brutal rompedor protrianero de sus infinitos y eternos paisanos Planetas.

Acerca de pablodeserna

indiescretos.com/author/pablosernadiez Me llamo Pablo Serna Díez y soy irreversible e incurablemente melómano. De Serna es como firmo artísticoliterariamente poplacara.com/es/node/1155 Ver todas las entradas de pablodeserna

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