[Foo fighters] Grohl y Las Américas

28 marzo

“Tenemos la obligación de plantearnos retos, pero retos de verdad. Hacer cosas frescas, nuevas es la única forma de mantener viva la energía. Volveré a sacar a la banda de su zona de confort intenta[ndo] hacer algo alucinante”, así de directo se muestra el icónico Dave Grohl para ir poniéndonos en situación. Tras 4 años del brillantísimo y contundente Wasting light los Foo fighters llenan el depósito y se lanzan a recorrer los enclaves más genuinos de la América norteña. Homenaje anglosónicopatriótico de enclaves melómanos: Seattle, Los Ángeles, Nueva Orleans, Nueva York, Austin, Nashville, Chicago y Washington DC.

“Grabado en 8 estudios separados por miles de kilómetros a lo largo y ancho de Estados Unidos” (Nacho Serrano) el trabajo se empapa de las cosmovisiones e idiosincrasias sonoras tan diversas que siguen enriqueciendo esas aventureras y prolíficas tierras.

“Aires fronterizos se cuelan arriesgando nuevos caminos” (Batahola). El disco está coherentemente grabado en directo junto a músicos locales que aportan su atractiva autoctonía para retocar con nuevas capas el maestro rock de la formación. “Queríamos empaparnos del espíritu musical de cada ciudad [,] ver qué efecto causaba en nuestra música. Cada [sitio] tiene su velocidad. En Nashville la gente es muy calmada, feliz, aman la música. En Nueva York todo el mundo está jodidamente loco, ves a gente corriendo, gritando, es extremo” (D. Grohl).

El cancionero toca todas las paletas de la tradición angloamericana. Eso se nota al llevar a cabo las intenciones primigenias del proyecto. “No quiero trabajar con grandes productores hipermodernos ni grabar en estudios que parecen laboratorios estériles. Quiero una cabaña en mitad del desierto, que la arena que golpea contra las ventanas se pueda oír en el disco. O una vieja casa de Nueva Orleans en que la humedad cambie los tonos de los instrumentos [haciéndolos] únicos” (Grohl).

Grohl, Pat Smear y los suyos no tienen nada que demostrar y se pueden permitir licencias como éste álbum. No es ni de lejos el mejor trabajo de los de Seattle pero su filosofía para la ocasión es bastante loable. Pese a encontrarnos con experimentaciones sónicas no acostumbradas se reconocen perfectamente los trazos marca de la casa: guitarrazos limpios y potentes, crecidas y épica (muy presente por ejemplo en I am a river), excelencia baquetil a cargo del pasional Taylor Hawkins y la exquisita voz de Grohl que acaba envolviendo cada canción con un halo de rock premium y más que contrastado. Es el caso de las llamaradas de la primera dupla, Something from nothing y sobre todo la brutal The feast and the famine, donde se puede degustar y paladear el auténtico sabor de los Foo.

Acerca de pablodeserna

indiescretos.com/author/pablosernadiez Me llamo Pablo Serna Díez y soy irreversible e incurablemente melómano. De Serna es como firmo artísticoliterariamente poplacara.com/es/node/1155 Ver todas las entradas de pablodeserna

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: