[Queens of the stone age] El legado del desierto

Imagen

«El desierto lo llevo dentro y sé que es un lugar muy romántico para otros y entiendo por qué ya que son paisajes muy abiertos que tienen su manera de hacerte sentir pequeño. No eres importante en el desierto», Josh Homme, líder y vocalista de Queens

of the stone age.

Conduciendo un Cadillac o un Mustang por una polvorienta carretera interestatal con Queens en el estéreo es imposible no sentirte libre o que estás protagonizando la escena mítica de una película de culto.

 

Advertencia: una ciudad puede llegar a ser lo más desertizante del universo.
Keep your eyes peeled se presenta como una contundente intro que nos mete de lleno en la atmósfera de las historias que nos irá contando Homme.

I sat by the ocean resplandece desde los primeros acordes. La pista más soleada y risueña del disco.

 

I don´t know what time it was I don´t wear a watch

Por si no había quedado clara la supremacía deísta del desierto My god is the sun se autodesempolva sobrevolando sobre el resto timoneando desde la esencia de la formación: el temazo, el estruendo más categórico de la obra con sorpresa final como su himno inmortal You think I ain’t worth a dollar but I feel like a millionaire. Dato: así como en If I have a tail (nocturna, canalla, hilada perfectamente en la conseguida armonía de voces e instrumentos con apetecible detalle intervocal conclusivo) Dave Grohl en la batería.

 

Latidos, bocanadas y reveses mágicos para coronar la espiral Kalopsia.

La bailonga y burlona Smooth sailing se descubre y autodestila en una pieza deliciosa que se va abriendo paso entre nuevas texturas y adherentes sonoridades.

Letanías y letalidades en I appear missing.

Cerrar la travesía con las brisas de los sacudidos atardeceres de la pista homónima del largo se me antoja un detalle tan grande que sólo hace que retroalimentar su leyenda.

 

Una formación con actitud. «Hacen del aperturismo una de sus fuerzas motrices». Abiertos «a todo y sin miedo a nada. Consistente y cambiante» este trabajo es como el grupo «un poderoso tratado sobre cómo modernizar lo eternamente clásico» (Rafa Cervera).

Like clockwork (2013): el título es todo un resumen de cómo está la banda y todos sus engranajes: como un reloj, y de los buenos. Un álbum más reposado pero que no abandona jamás el espíritu de impacto y transcendencia de los de Palm desert. Por momentos tarantiniano teniendo también un toque entroncando con los intensos y caleidoscópicos imaginarios de Bret Easton Ellis y James Sallis.
En la cresta de la ola de las leyendas californianas junto a los Doors, Beach boys, Guns n´ roses y The eagles.
Paradigma de que a veces lo bueno se hace esperar. Vuelta sin prisa ni pérdida de orígenes. 6 añazos desde Era vulgaris para encontrarse con unos temas que improntan las raíces y todo el potencial genuino de estos tipos.

Unas guitarras cojonudas, preciosistas, monumentales, que destilan un potente y profundo sabor, como un buen bourbon añejo para volver a demostrar que QOTSA es una de las mejores bandas de rock de la historia.

Acerca de pablodeserna

indiescretos.com/author/pablosernadiez Me llamo Pablo Serna Díez y soy irreversible e incurablemente melómano. De Serna es como firmo artísticoliterariamente poplacara.com/es/node/1155 Ver todas las entradas de pablodeserna

One response to “[Queens of the stone age] El legado del desierto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: